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jueves, 25 de febrero de 2016

Vincent Van Gogh


Vincent Willem Van Gogh

Países Bajos (1853) – Francia (1890)

Postimpresionismo – expresionismo







El artista del que hoy os voy a hablar es uno de los más emblemáticos que el siglo XIX nos ha dado. Vincent Van Gogh, conocido por su cuadro ‘la Noche Estrellada’ o por su episodio de la oreja cortada va mucho más allá de lo que podemos pensar. Para entender su obra, como digo siempre, hay que entender su vida, y quiero dejaros de forma breve sus vivencias y penurias. Espero que disfrutéis leyendo esto tanto como yo escribiéndolo.

Vincent Van Gogh fue el mayor de los seis hijos de un pastor protestante. Quizá el hecho de que su padre se dedicase a esto y la dura disciplina que quiso imponerle a sus hijos fue la causa de más de un enfrentamiento entre ambos, debido a la mentalidad del pintor. De todos sus hermanos, Vincent labró una relación mucho más íntima con su hermano Theo, cuatro años más pequeño que él. La correspondencia que mantuvieron ambos es el testimonio que da fe a día de hoy de la vida de Van Gogh, llena de angustias, desengaños, de su progreso artístico y de su relación con Theo.

A los 16 años comenzó a trabajar en la filial de la Haya de la Galería de Arte parisina Goupil, fundada por su tío. En 1873 se traslada a la sucursal de esta galería en Londres, donde sufrió su primer desengaño amoroso. Se enamoró de Eugenie Loyer (hija de la dueña de la casa dónde Van Gogh se hospedaba). Este desengaño es el desencadenante de un cambio en la personalidad del pintor, que comenzó a ser melancólico, irascible y desequilibrado. A raíz de esto comienza a leer la Biblia para paliar sus frustraciones.
Parémonos a pensar en que hubiese pasado si Eugenie le hubiera correspondido; Quizá hubiese medrado en su empleo en la filial, pero no tendríamos a un Van Gogh pintor, ya que por aquel entonces la pintura era solo un pasatiempo y no una vocación para él.

En 1875 le trasladaron a la filial parisina, y finalmente en 1876 se despidió y viajó a Holanda. Aquí tuvo varios trabajos, entre ellos de profesor, que no le duraron. Van Gogh sentía una fuerte necesidad de ayudar al prójimo y a los más necesitados. Fue por esto que decidió retomar sus estudios de Teología en Ámsterdam. La escuela de Evangelización le envió como misionero a la zona minera de Borinage.
Impresionado por sus precarias condiciones de vida decidió involucrarse exageradamente en la ayuda a estos mineros, hasta el punto que de darles tanto llegó a vivir peor que ellos. Fue por esta extrema implicación que la Escuela Evangélica le expulsó. 

Tras esto vagó por Francia y Bélgica escribiendo a su hermano, el cual le animó a dedicarse a la pintura. Fue en Bruselas donde conoció a Anthon Van Rappard (con el que mantuvo una larga amistad) y realizó sus primeras copias de Millet.
Van Gogh fue a visitar a sus padres en Etten, y casualmente su prima Kee estaba ahí también de visita. Fue entonces cuando se enamoró de ella. Kee era la hija de la hermana de su madre. Cuando finalmente se armó de valor para declarase a ella, esta respondió escandalizada y ofendida “¡No! ¡Nunca, nunca!” y partió inmediatamente a Ámsterdam. Van Gogh, dolido, pero lejos de dejar a un lado sus sentimientos fue a visitarla. Su padre le dijo que esta no deseaba verle. A pesar de una discusión entre los padres de Kee y Vincent, debido seguramente a que no veían en él los atributos que deseaban para un pretendiente de su hija (cólera, rabia, desequilibrio mental…) esta pelea no fue demasiado grave, ya que como el mismo pintor dijo, le invitaron a pasar la noche en su casa, y ante su negativa, fueron ellos quienes le buscaron un buen hostal y le acompañaron hasta él.

Tras este desengaño conoció a Sien, una prostituta con la que comenzó una relación amorosa. Van Gogh sintió una profunda compasión por ella, y una vez más su afán por ayudar al prójimo hizo que se quedase a su lado. En 1882 se mudó a Schenkweg para vivir con ella y con sus hijos. Siguió dibujando durante los 21 meses que duró su relación con ella. La causa más probable por la que falló esta relación, además de por el estado mental de ambos pudo ser la falta de amor entre ellos. Para Van Gogh esta fue la experiencia más cercana a tener una familia, y aunque bien es cierto que por su parte había un gran afecto hacia ella, no fue suficiente para intentar siquiera salvar aquella relación.
Van Gogh retrató a Sien expresando de la mejor forma posible la tristeza que había en su vida, y la compasión que sentía hacia ella en 'Tristeza'


Una vez rota su relación con Sien, partió a Nuenen, y pudo volver a acercarse a su familia de nuevo. Fue entonces cuando pintó uno de sus cuadros más conocidos, los Comedores de Patatas (1885). 



En 1886 se fue a París y descubrió su gusto por el arte Japonés. Conoció allí, entre otros, a Gauguin, Camille Pisarro, Seurat, Bernard  y Toulouse Lautrec. Este ambiente definió su pintura. Su paleta se volvió más clara y colorida, y obtuvo una personal visión del Impresionismo. Se dice también que frecuentaba, junto a algunas de estas amistades, clubes de alterne, y que ese fue el motivo por el cual contrajo sífilis.

Van Gogh se trasladó en 1888 a Arlés, y tuvo la idea de hacer un taller colectivo para reunirse con otros pintores. Alquiló la que sería ‘la casa amarilla’


Gauguin fue invitado a esta casa, y el choque de sus personalidades (ambas muy temperamentales) fue lo que causó muchas discusiones entre ambos. La más fuerte acabó con Van Gogh amenazándole con una navaja de afeitar. Tras este incidente, Gauguin se fue de la casa amarilla, y Van Gogh, en un ataque de arrepentimiento se cortó parte del lóbulo de la oreja y se lo mandó para pedirle perdón. Lejos de sentirse conmovido, Gauguin se sintió asqueado, y pensó que Van Gogh no era más que un loco peligroso. De este episodio tenemos dos autorretratos de Van Gogh con una oreja vendada. "Autorretrato con venda y pipa" (1889).


                                                
En Mayo de 1889, Van Gogh pidió voluntariamente ingresar en un hospital psiquiátrico debido a que pensaba que si no mejoraba no podría continuar pintando, y de hecho, como decía en más de una de sus cartas a Theo, solo pintaba en sus momentos de lucidez. Al no poder salir de este hospital, solo pintaba cuadros relacionados con él. Un cuadro que realizó mientras estaba interno fue La Noche Estrellada (1889) y aunque muestra el paisaje nocturno de lo que veía a través de la ventana de su habitación, este cuadro fue hecho de memoria durante el día.


Al salir del hospital fue a visitar a Theo a París en 1890 (el cual había ocupado su puesto en la filial). Su estilo evolucionó hasta ser una pintura más expresiva y lírica y de colores más brillantes.
Asediado por su fracaso profesional y por la dependencia que sentía hacia Theo, un 27 de Julio de 1890, Van Gogh salió al trigal de Auvers, en Francia a dibujar, y se disparó un tiro en el pecho. No murió en el acto, y se arrastró hasta la ciudad, donde le atendieron medicamente, pero contrajo una infección en la herida y dos días más tarde murió.
Theo murió también a los seis meses, y poco después los cuadros de Van Gogh empezaron a tener valor. Ambos murieron sin saber que sus pinturas tendrían un rotundo éxito y que serían vendidas por millones,  mientras que en vida no vendió más que un cuadro.

Así acaba la biografía de Van Gogh. Algo trágica, ¿verdad? Aunque no me alegro del mal que pasó en vida, sí que me alegro de poder disfrutar a día de hoy sus cuadros, y espero que os haya gustado y entretenido esta entrada. Hasta la próxima

REFERENCIAS
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gogh.htm
http://www.vggallery.com/visitors/major/navarro/05.htm
http://www.vangoghgallery.com/es/misc/hechos-divertidos.html

BIBLIOGRAFÍA
Roddam. G (2015). Así es Van Gogh. Blume.

Diego Velázquez

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.

Sevilla (1599) – Madrid (1660)

Barroco español.

Diego Velázquez, considerado uno de los pintores más magníficos, no solo del barroco, sino de todos los tiempos, comenzó su formación como pintor muy joven, a la edad de 11 años en el taller de Francisco Pacheco. Sus increíbles dotes pictóricas permitieron que se le diese el título de pintor en 1617. Velázquez se casó con Juana, la hija de su maestro Francisco, y fue entonces cuando comenzó su Etapa Sevillana. Su principal fuente de inspiración fue el naturalismo tenebrista de Caravaggio y también algunos pintores flamencos. De esta etapa tenemos cuadros como la Vieja Friendo Huevos (1618) o la Adoración de los Reyes (1619).

El hecho de casarse con la hija de su maestro y contraer amistad con el Conde Duque de Olivares le permitió abrirse paso entre grandes nobles, y fue este último el que le recomendó al rey Felipe IV a Velázquez como retratista al morir su pintor personal. En ese momento el rey, maravillado por sus dotes artísticas le contrató como pintor de cámara y comenzó a posar solo para él, y esto le abrió completamente las puertas de la Corte. Su última obra tenebrista fue un encargo de Felipe IV, los Borrachos o Triunfo de Baco (1629)



Fue en 1629 cuando animado por Peter Paul Rubens (al que tomó como ejemplo durante su estancia en España) viajó a Italia. Durante este viaje su obra sufrió un gran cambio; abandonó definitivamente el tenebrismo y comenzó a darle ligereza y una perspectiva aérea a sus cuadros. Durante este viaje pintó obras como la Fragua de Vulcano o la Túnica de José (ambas en 1630).



A la vuelta de Velázquez a España, el Conde Duque de Olivares le encargó la decoración del Palacio del Buen Retiro. Trabajó entonces con Zurbarán, y realizó cuadros como el de la Rendición de Breda.

En 1649 realiza su segundo viaje a Italia para comprar cuadros por encargo del monarca, pero esta vez es diferente. Ya no va como un pintor inexperto, sino como todo un maestro con gran prestigio. Durante este viaje retrató al Papa Inocencio X.
En 1651 regresó a Madrid, llamado por el rey para decorar el Alcázar, y es entonces cuando pinta sus últimas obras, como las Meninas o las Hilanderas.

Una de las características de su obra era que pintaba bufones, gente discapacitada, pícaros o vagabundos pero no con intención de mofa, sino todo lo contrario. Velázquez pintó estos cuadros como signo de la poca compasión y el distanciamiento existente por parte de la aristocracia hacia los problemas sociales de la época. 

Finalmente, falleció en 1659, a los 61 años de edad.